Luis Rivera, jefe de Redacción de Diagonales Si bien aún persisten algunas negociaciones y de un momento a otro podría aparecer alguien que ponga el dinero necesario para evitarlo, todo parece indicar que el triangular de verano que se iba a realizar en Necochea con la participación de Gimnasia, Belgrano de Córdoba y Argentinos Juniors (a los que podría habérseles sumado Rosario Central para transformarlo en un cuadrangular) no se va a disputar y la reaparición necochense como sede del fútbol veraniego quedaría para 2013.
¿El motivo? Que la Municipalidad de Necochea no quiso afrontar los costos de organización del certamen, que iba a ser televisado por el canal de cable TyC Sports, y que para las arcas de la comuna representaban algo más de 300 mil pesos.
Para muchos, esta decisión puede representar un fracaso en cuanto a la presentación de un espectáculo nada despreciable, en una ciudad que atraviesa un gran boom turístico en lo que va de enero. La promoción en este tipo de eventos es por demás importante, sobre todo si se tiene en cuenta que los partidos irían televisados a todo el país, e inclusive a buena parte de los Estados Unidos y de varios países latinoamericanos.
Sin embargo, hay en la matriz de la decisión un hecho absolutamente plausible: la municipalidad de Necochea, conducida desde hace exactamente un mes por un hombre del deporte como lo es el ahora intendente Horacio Tellechea, priorizó sus gastos corrientes antes que una inversión de estas características.
En concreto, un municipio que está con sus cuentas arruinadas y que ha tenido graves problemas para pagarles a sus empleados los sueldos de diciembre y el medio aguinaldo, no quiso invertir dinero en otra cosa que no fuera emprolijar sus pagos con sus empleados y no abrir frentes de tormentas innecesarios.
No deja de ser un mensaje contundente hacia adentro y hacia afuera. ¿No es, acaso, algo muy destacable que un intendente prefiera pagar los sueldos antes que embarcarse en proyectos que no son indispensables, aun cuando la inversión valiera la pena?
¿Qué diríamos los periodistas si descubrimos que un jefe comunal prefiere “gastar” dinero en un torneo de fútbol antes que atender a la obligación intrínseca de pagar los salarios de sus trabajadores?
Muchos podrían decir que aun en esta situación de dificultad financiera, un municipio que disfruta de las bondades del turismo veraniego podría haber invertido esa suma de dinero para que se sumaran otros visitantes (en este caso por el fútbol) y para darle otro punto de atracción a la ciudad.
El intendente y su equipo de gobierno han preferido las cuentas claras y un mensaje hacia adentro y hacia afuera. Como nos enseñaban nuestros abuelos, primero se gana plata para comer y después se piensa en otra cosa. Parar la olla siempre fue la prioridad y en este caso, lo actuado por la Municipalidad de Necochea no invita más que al aplauso. Es de esperar y desear que este tipo de decisiones se repitan en cada una de las acciones cotidianas que les permita a los necochenses vivir cada día un poco mejor.