miércoles, 23.05.2012

Clics modernos

Espectáculos /  DEMO 96/07. Después de atravesar durante el 2011 escenarios tan diferentes como intensos, Pérez se mete de lleno a grabar su segundo disco con la certeza y la tranquilidad de que es “el primero de muchos”. Mirá el video de Bailarina.
01.02.2012 | 19.08 Comentar   |   FacebookTwitter
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Por Daniela Camezzana

“Cuando escribís una canción en realidad es cómo que querés decir algo”, afirma el cantante de la banda Ramiro Sagasti al comienzo de la nota. Siguiendo esta premisa no es extraño que el grueso de las canciones que actualmente están grabando entre ciruelas, pájaros y cables en el estudio que armaron en la casa del guitarrista, haya surgido durante los seis meses de parate. Así viene siendo la historia para esta banda que en tres años de vida transitó todos los escenarios posibles, al punto consagrase como una de las bandas con mayor proyección de la ciudad y comenzar el año siguiente alejados de los escenarios por un problema pulmonar de su cantante y una operación que no paró de traer complicaciones por más de seis meses. Y aunque durante todo ese tiempo eran más las incertidumbres que las certezas, la banda supo amoldarse por fuera de la rutina de trabajo habitual, establecer una “convivencia virtual” y consolidar una línea de entendimiento de esas que se ven pero no se pueden expresar en palabras. Para eso están las canciones.

Hasta el lanzamiento de su nuevo disco aún sin fecha, habrá que conformarse con lo que cuenta el guitarrista Matias Zabaljauregui “teniendo en cuenta que arrancamos el 2011 en Hospital Italiano y terminamos grabando un disco en casa comiendo ciruelas, tomando mate y buscando con todo el tiempo del mundo la forma de las canciones podemos decir que fue un año genial. Incluso con todo lo que pasó tocamos mucho en la segunda mitad del año y de hecho estamos armando este disco con varias canciones que nos dejó esa etapa (No era necesario, Atrás, Suerte, Cuando sea después) Durante esos seis meses de separación hubo muchísima producción y zarpada producción, intensa, honesta, nos encontramos. Por lo menos en mi caso que nunca había escrito canciones, me encontré con Martín no pudiendo parar de escribir y componer. Este disco que estamos grabando es un poco eso, después de lo que pasó nos largamos todos a escribir, hubo una inflexión en que cualquier duda que había con respecto al proyecto desapareció. Por eso dedicamos todos nuestros recursos, nuestro tiempo, nuestra energía a Pérez.”

Proyecto. El regreso de Los Hermanos Makana allá por el 2007 dejó un puñado de canciones (Libros y gente, Más, Dulce y Ganas) que Ramiro había compuesto junto con Roy y que fueron el puntapié inicial de ese proyecto, que se comenzó a gestar junto al baterista Martín Lambert y Zabaljáuregui. Luego se sumó el bajista Diego Goldztein ausente en la entrevista por embotellamiento. Pronto llegaría el debut junto a Villelisa en junio de 2008, que los agarró casi sin ensayo. De ahí en más no pararon de tocar todos los meses aunque confiesan que hasta ahora nunca pidieron una fecha “por desbole”, de la misma manera que cuando al fin editaron su primer disco tampoco lo presentaron. Cuenta Martín que “es que nos quedó un poco viejo. Ya veníamos tocando las canciones hacía banda y teníamos otras tanto empujando para tocarse en vivo. En realidad siempre terminamos tocando las canciones primero en vivo lo que está bueno porque van creciendo. En el vivo te das cuentas cosas que en la sala no salen a la luz. En esa otra instancia aparecen problemas nuevos, ideas nuevas y a la hora de grabar las canciones llegan cargadas.”

En algún punto esta peculiaridad de la banda se convirtió en una modalidad de trabajo, de hecho el setenta por ciento de este nuevo disco ya pasó por el vivo, y es lo que terminó de dar forma a la banda. Ramiro afirma “en realidad creo que tiene que ver con que nosotros no nos enroscamos mucho en elaborar un producto o hacer una banda de rock. Hacemos canciones, las mostramos, las tocamos y en el escenario somos nosotros mismos. De hecho, está hecho por Internet durante la internación. Diego grabó unas bases, me las mandó por mail, armé una melodía, una letra y se subió (No era necesario). Desde el comienzo, la relación que establecemos es muy concreta: compartimos lo que nos está pasando sin ningún tipo de filtro como cuando arrancamos casi sin ensayo. Compartimos todo cuando está bueno, cuando suena bien y cuando suena mal. Cuando tocamos no nos importan las circunstancias, si lo hacemos, lo hacemos de verdad sin prejuicios ni pruritos.” Esa falta de especulación, de querer encajar en una escena en la que los roles parecen estar asignados, es lo que puso a Pérez en boca de todos. Como la verdadera cosa nueva que estaba pasando.

Los días. Luego de la gira de internaciones del primer semestre, Pérez retorno a los escenarios y participó en casi todos los eventos de la ciudad. Estuvo en Ciudad Alterna, el Outlet de Radio Universidad (quien estuvo presente sabe que lo de tocar de verdad va en serio), La Plata Calling y otros festivales fuera de la ciudad cuadrada. Según Martín es interesante lo que pasa afuera “nosotros estamos acostumbrados a tocar y que la gente cante las canciones y allá la gente estaba quieta escuchando. Es completamente diferente a tocar en los lugares conocidos de acá de La Plata, la experiencia es súper positiva porque por más que las canciones tienen vuelo propio por Internet está bueno poder llevarlas personalmente.” Ramiro asiente y agrega “es engañoso tocar siempre en La Plata, en un punto es ser autocomplaciente, me gusta curtir otros lugares, otra gente, porque sino también se van a terminar las canciones si uno se circunscribe a lo conocido. Se pierde la sorpresa.”

La sorpresa aparece todo el tiempo en las declaraciones de los músicos pero también en las canciones. Por ejemplo, en la versión de Lost in the supermarket que armaron para La Plata Calling, con un cierre en homenaje a Sumo. Si bien no todos tienen la misma opinión sobre The Clash acuerdan en que en el agregado es donde se ve la marca de Pérez. Para Ramiro era natural que sucediera porque “cuando escuchaba música en los ´80 vos accedías a los discos de The Clash indagando a quiénes escuchaban las bandas que vos seguías y tenías todos los discos como Sumo. Si cuento las veces a lo largo de mi vida seguro puse más a Sumo que a de The Clash. Pérez viene de ahí de Sumo, de Los Fabulosos Cadillacs.” Martín se entusiasma de “Los Abuelos de la Nada. Ni hablar de Charly que tiene letras como la de 'No soy un extraño', que describen momentos cotidianos. Eso es re Pérez”

Revelación. A esta altura la banda no es un descubrimiento para el público pero sí lo es extrañamente para los propios músicos. Promediando la entrevista Sagasti confiesa ante la mirada atónita de los demás “yo siento que estoy pasando el mejor momento de mi vida. Hasta hace un tiempo tenía una vida donde ya no pensaba que me iba a pasar tener una banda que funcione como tal. Estoy como cuando sos nene que todo es una sorpresa. A mí me está pasando mientras que grabamos el disco o cuando charlamos que todo el tiempo tengo eurekas. Como lo que escuchábamos el otro día en la entrevista de Charly García”. El reportaje al que hace alusión fue realizado por Rosso y Albornoz tras la salida de Clics modernos en 1983, donde el músico remarcaba que hay que estar dispuesto a aceptar lo nuevo. Asegura que hay “pensar que la alegría está en el descubrimiento no en la repetición. Los argentinos estamos acostumbrados a los cambios muy pequeños y adaptarnos a lo que la realidad nos dicta y no a lo que sentimos. Muchas de las cosas de la vida son la recreación de la primera vez que hiciste algo, sin embargo lo que se captura en las canciones es un instante”. Las de Pérez no son la tradicional canción de amor, una declaración de principios, sino que nacen de un estado de cosas que en definitiva producen esos otros sentimientos. Como el disco que en su conjunto, y más allá de los resultados, termina siendo una excusa para disfrutar cada instante de este gran momento.
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