La vida le sonríe

30.01.2012 | 21.29 Comentar   |   FacebookTwitter
Entrevistas /  Antes de volver a la tele con Ideas del Sur, la modelo y conductora hace un balance del año agitado que pasó. De Forlán a Mónaco, las diferencias con su hermana Wanda, y por qué, ahora, sí quiere actuar.
Por Florencia Guerrero - Fotos: Gustavo Correa

En tiempos pasados, las revistas de la farándula designaban por carisma, por popularidad y por belleza natural, a las agraciadas chicas del verano. Una por año era la consigna de tapa. Una que concentrara casi en partes iguales aquellas virtudes que las hacían únicas para la temporada. Así es que infinitas portadas lograron inmortalizar a las hoy más conocidas Susana Giménez, Teté Coustarot y Graciela Alfano, en su tierna juventud.

Tal vez sea por el paso del tiempo o por la hipermediatización de las modelos menos naturales, pero la ceremonia ya no parece la misma. Tampoco parece que haya tantas opciones. Y en esa multitud que hoy conforma el firmamento mediático pocas consiguen destacar. Entre ellas, en una lista no muy numerosa, aparece Zaira Nara, una chica de 23 años cuyo nombre de origen árabe significa "la que ha florecido". El concepto parece justo para el momento en que se encuentra la modelo y conductora de televisión.

"A veces trato de no tomar conciencia de ciertas cosas –explica– para ser más natural. El tema de la exposición es muy fuerte". No exagera, el año pasado, la revista "For Him Magazine" la mencionó entre las 50 mujeres más sexys del mundo. Nada mal para la niña que a los 3 años fue descubierta mientras hacía compras con su madre y su hermana y probó suerte en su primer comercial que marcaría el inicio de una carrera que comenzó a recorrer lentamente, pero con convicción y que hoy, con veinte años más que la primera vez, parece depararle una mina de éxitos.

Zaira está entusiasmada con su presente, pero cuidado, el entusiasmo en esta chica no se expresa con frases ampulosas o exceso de energía gesticular. Esta joven que alguna vez fue comparada con la top model internacional Adriana Lima, es medida, piensa las respuestas como si en cada una se le fuera un contrato internacional, de esos que por estos días le son más frecuentes y prefiere cerrar los temas con "de eso no voy a hablar", antes que llenar el bache del silencio en una conversación.

Motivos para estar feliz no le faltan, el 2012 la encontrará como imagen de muchas marcas nacionales e internacionales, además de prometerle carreras entre desfile y desfile, y aquella posibilidad que muchas esperan y pocas obtienen: formar parte de la huestes de Ideas del Sur, productora que por estos días la tiene conduciendo "la Previa del Soñando por Bailar", todos los domingos.

-La moda e Ideas no te dan vacaciones.

-Sí. Pero no me quejo, "Soñando por bailar" es un programa que me encanta, es bien de verano y muy exitoso. El hecho de que sea una vez por semana, también me da la posibilidad de cumplir con el resto de mis actividades, a diferencia del "Bailando...". Soy contratada de Ideas, así que estaré con este programa y luego me pondré a pensar en el resto de las propuestas que tengo dando vueltas.

-¿Lo pasaste mal como participante?

-"Bailando..." es un programa muy intenso. Yo no me peleo con nadie, no soy así, pero está claro que hay muchos problemas. Es como una convivencia entre personas que pasa a ser un reality, con el agregado de que esas personas son famosos bailando. Ahí todos quieren tener su lugar y momento de exposición, y encima es una competencia. En particular, siempre traté de tomármelo más relajado, pensar en el sueño y disfrutar de bailar.

-¿Lo aprendiste viendo las cosas que le pasaron a Wanda?

-No, creo que desde chiquitita soy así. Siempre intento medir, cuidarme a mí misma frente a determinadas situaciones.

-A tu hermana se la vio siempre muy tranquila en ese tipo de programas. ¿Por qué crees que vos lo viviste de este modo?

-Supongo que cada una lo enfrenta con la personalidad que tiene. Wanda es más polvorita y si alguien le dice algo, reacciona sin pensarlo demasiado, yo prefiero mirar quién es el que habla y pensar más. En mi caso, si la persona que me agrede no es de mi círculo íntimo, prefiero no responder, simplemente no lo tengo en cuenta.

-Como el Yin y el Yang. ¿Siempre funcionaron así con Wanda?

-Somos muy diferentes. De chica yo era la que trataba de medir y analizar más las cosas, de cuidarme y de cuidar a los otros, pero más medida.

-Enorme problema debe ser el de querer trascender sin escándalos en el mundo del espectáculo.

-Y, sí. Igualmente prefiero tener una vida más reservada, quiero trascender por mis virtudes no por los escándalos, pero determinados programas o entrevistas tienen un alcance que no calculás hasta que ya es muy tarde.

-¿No sabías dónde te metías cuando firmaste con ShowMatch?

-No soy ingenua, pero verlo y vivirlo en carne propia es muy distinto. Yo respeto a todo el mundo y cada uno en su trabajo quiere sacar lo mejor, pero aprendí a no hablar tanto.

-¿Crees que hubo saña en la prensa al tratar el tema de tu separación?

-En ese momento tal vez, hoy creo que cada uno estaba haciendo su trabajo, igual, me costó verlo así.

HABÍA UNA VEZ. "No quiero sólo ser modelo", dijo públicamente al cumplir los 17 años. En ese momento era más conocida por ser hermana de la mediática Wanda, aunque en seis años Zaira logró hacerse un nombre propio en el mundo de la moda y la televisión. "No es fácil, pero esto es lo que elegí, y es lo que me gusta hacer. Si me preguntan qué quiero para mi vida, te digo que esto que me está pasando".

-¿Quién te descubrió?

-La primera vez que hice un comercial tenía 3 años. Después no tengo mucho registro, pero creo que cuando arranqué a hacer televisión en "Justo a tiempo" fue como el boom… después en ShowMatch...

-¿Qué hubiera sido de tu vida si no te volvías famosa?

-Si no hubiera sido modelo seguro que terminaba abogacía, hice un año y me gustaba la carrera, pero cuando el trabajo comenzó a crecer tuve que abandonar.

-Y cuando lees un titular o escuchás un comentario que no te gusta, ¿no te arrepentís de dejar los libros?

-(Risas.) No, siempre hay tiempo para retomar. Cuando veo las fotos de mis compañeras, que algunas ya están recibidas, pienso en que sería lindo estar en esa situación, pero cuando hablo con ellas valoran la carrera que hice en tres años y medio. Seguramente, cuando esté más tranquila intentaré volver a estudiar.

-¿Fuera del trabajo, cuáles son tus prioridades?

-Apuesto por mi corazón a full, pero por el momento sólo tengo asegurado un viaje para ver nacer a mi sobrino a principios de marzo.

-¿Y en la actuación hay algún futuro para vos?

-El año pasado decía que no quería saber nada con actuar, pero las cosas cambian, ahora creo que me da curiosidad.

-Muchas veces se conoce lo que pensás o tus defensas a través de twitter. ¿Crees que es normal que con 140 caracteres tuyos se llenen páginas y páginas de revistas?

-Es algo que me costó comprender pero que estoy aprendiendo a manejar. Ésa es una vía de comunicación muy directa y hay veces en las que me permite aclarar cuestiones que se cuentan mal respecto de mí o de mi familia.

CAMINO AL ANDAR. Como corresponde a una figura mediática, Zaira no quiere profundizar sobre aquel tema por el que todos esperan preguntarle. Prefiere responder con eufemismos y frases abundantes en metáforas y sin sujeto. "Algo que comenzó muy tormentoso terminó con un sol divino", intenta como definición de su ruptura con Diego Forlán. En la repregunta, duda y explica: "El año pasado fue muy intenso, de crisis, pero ahora puedo encontrarle el lado positivo. Creo que estoy aprendiendo a disfrutar de las enseñanzas de la vida. Soy muy positiva, así que termino encontrándole la vuelta a las cosas".

-¿En qué te cambió todo lo que viviste el año pasado?

-En poco tiempo maduré mucho más que cualquier otra chica de 23 años, pero no me arrepiento de nada, uno se arriesga a vivir, y vas aprendiendo sobre la marcha. En lo personal, después de lo que pasó, hoy elijo no dar pronósticos de mi vida por televisión, y cuidarme más.

- Ya dijiste que "Pico" Mónaco es muy compañero, ¿se lo vas a retribuir, siguiéndolo en los torneos?

-No sé. Se irá dando. Estoy muy feliz porque él me acompaña en la medida en que puede, y yo lo haré cuando él lo necesite, pero ahora estoy con muchísimo trabajo, priorizando eso, porque a veces uno comete el error de dejar de lado sus cosas y no es lo mejor.

-¿Eso aprendiste después de tu separación con Diego Forlán?

-No sólo en ese momento, creo que lo aprendí en la vida. Uno enfrenta ciertas situaciones y momentos. Ahora soy una agradecida del trabajo que tengo, lo que pasó, pasó. Siempre hay que mirar para adelante.

-¿Entonces por qué en la relación con Forlán hablabas más y ahora se te ve reticente?

-Estoy tratando de darle otro perfil a mi vida personal. De guardarme más lo sentimental, forma parte de mi aprendizaje.

-¿Es eso o te volviste más pudorosa?

-Para nada, sçolo aprendí que uno al exponerse se pone en riesgo. Hoy, cuando voy a la peluquería y veo una revista ya no opino como antes de las chicas de tapa, porque sé lo que se siente y comprendí que muchas veces lo que se escribe es infundado. Eso lo aprendí siendo chica de tapa y es feo ver que otros opinen de uno sin conocerte.

-¿Qué le dirías a tu ex si se lo cruzás?

-Prefiero no contestar eso, la verdad es que no le guardo rencor.

-¿Y con Victoria Saravia, la supuesta novia de Forlán, que pasaría si te cruzás?

-No hay rivalidad con ella, la vi una vez que fue invitada a "La cocina del Show" pero nunca más nos volvimos a cruzar. Yo no tengo problemas con nadie.

-En algún momento se habló sobre la similitud que tienen ambas, ¿te molestan las comparaciones?

-Para nada, no creo en las comparaciones. En este ambiente siempre las hubo y van a seguir existiendo, todo esto forma parte de quién soy y de mi trabajo así que estoy preparada para escuchar lo que se diga.

-Después de todo, ¿seguís creyendo en el amor a la antigua?

-¿A la antigua? No, sigo creyendo en el amor. Sigo pensando que nadie puede ponerse como meta encontrar el amor de una pareja, eso surge de manera sorpresiva, no es mental sino que es algo que se siente. Yo, los últimos meses del año pasado estaba enfocada de lleno a mi trabajo, no estaba en mis planes conocer a nadie, pero ocurrió y punto. Tampoco me importa dar explicaciones sobre eso.

-¿Todavía soñás con casarte por iglesia?

-Sí, pero no como antes. Ojo, no cambió mi esencia, si me das elegir sigo pensando que prefiero casarme antes que convivir, y que creo en enamorarme y compartir mi vida con el hombre que elija, pero ya veremos cómo evoluciona la vida. Ya no voy a hacer futurología.

-Qué es más cómodo, ¿una butaca en una cancha de fútbol o una en un estadio de tenis?

-¡Depende el estadio! No tengo tanta experiencia, a fin de año te cuento.
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