jueves, 24.05.2012

Siete años en la morgue, a la espera de Justicia

Sociedad /  Los padres de Christian Domínguez se niegan a retirar el cuerpo. Lo harán cuando haya un veredicto. Hay cuatro policías procesados. Las pericias descartaron el suicidio. El caso, explicado en un video.
06.02.2012 | 17.12 Comentar   |   FacebookTwitter
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Pedro y Norma son los padres de Christian Domínguez
El cuerpo de un joven asesinado hace siete años en Berisso permanece en la morgue, donde su familia decidió dejarlo a la espera de un veredicto en el caso en el que se investiga su asesinato, ocurrido dentro de la comisaría Primera.

Al cumplirse un nuevo aniversario del crimen, la familia de Christian Domínguez realizó este domingo un acto frente a la seccional ubicada en 168 entre 8 y 9, en el que recordó al joven. Sus padres, Pedro y Norma, anunciaron que el juicio oral tiene fecha para el 5 de marzo y se mostraron confiados en que habrá justicia, gracias a las pruebas que ellos mismos recolectaron.

Según la policía, Christian apareció ahorcado, víctima de un suicidio, en el calabozo de contraventores, algo que rechazan las pericias, que, en cambio, sostienen que Christian falleció a causa de un “síndrome asfíctico compatible con la acción de terceros”.

El subcomisario Luciano Príncipi, alojado en la Unidad Penitenciaria Nº 9 de La Plata, el oficial de servicio Germán Cernuschi y el cabo de calabozo Víctor Gómez, detenidos en la Unidad 33 de Magdalena, se encuentran imputados por el homicidio, junto al ayudante de guardia Eduardo Antonelli, el único que permanece en libertad, acusado de encubrimiento en primer grado.

Pedro contó que su hijo fue tuvo un discusión en una pizzería de Berisso y subió a un patrullero que lo llevó a la comisaría Primera para hacer una denuncia, porque no le querían devolver una campera que se había olvidado.

Lo que pasó en la seccional es un misterio, lo cierto es que las pericias indican que Christian fue colgado de en el calabozo de contraventores, con su propio cinturón, después de muerto, con la supuesta intención de simular un suicidio.

El cuerpo había sido sepultado, pero a los dos días se exigió su exhumación y la realización una autopsia. Desde entonces, su familia fue intimada tres veces para que lo sepulte, pero se negó. “Lo vamos a hacer el día que haya justicia”, dijo Pedro.

“Mi hijo no se mató, a mi hijo lo mataron”, destacó el hombre durante el acto, del que participó Rosa Bru, mamá de Miguel, asesinado en la comisaría Novena de La Plata el 17 de agosto de 1993 y desaparecido, quien destacó que, pese a que hay varios procesados, aún no se sabe quién fue el asesino.

Rosa pidió a los policías que “no se encubran y digan quién fue el mal parido que mató a Cristian y después lo colgó”.
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