El cantante Piero estaba acusado de estafas en la entrega de subsidios
El cantante Piero de Benedictis fue declarado en rebeldía y por lo tanto será llevado por la fuerza pública a comparecer en el juicio en su contra por presuntas estafas cometidas cuando era funcionario del gobierno bonaerense, en 2002. La decisión la tomó el Tribunal que hoy realizó la primera audiencia de un juicio varias veces postergados. Los jueces consideraron que Piero fue debidamente notificado y debió concurrir a la sala de 8 entre 56 y 57 de La Plata.
El juicio pasó a cuarto intermedio hasta mañana a las 9.30, cuando se supone que el cantante y otros tres imputado (ninguno se presentó hoy) sean llevados por la fuerza pública.
Piero está imputado junto a tres colaboradores suyos de la Fundación Buenas Ondas por fraude a la administración pública en el manejo de subsidios para menores tutelados que debían concurrir a un centro de día.
El cantautor comenzó a ser investigado por los fiscales Gabriel Sagastume y Virginia Bravo en 2002, cuando era subsecretario de Cultura bonaerense.
El artista está imputado por el supuesto manejo irregular de cuarenta subsidios que la Subsecretaría de Minoridad provincial había destinado a esa fundación para becas de estudio en una ecogranja educativa, pero, según los testimonios de los menores, éstos nunca se implementaron.
Junto a Piero -presidente de la Fundación- estarán en el banquillo tres colaboradores. Se trata de la vicepresidenta Mariana Schettini (40), la secretaria Susana Isabel Molinari (59) y el tesorero Gustavo Solanas (49).
Los fiscales Sagastume y Bravo dieron por probado que “durante los meses de enero a julio de 2002, Piero, Solanas, Molinari y Schettini, como miembros del consejo de administración de la Fundación Buenas Ondas, defraudaron al Ministerio de Desarrollo Humano y Trabajo de la provincia de Buenos Aires, percibiendo en su provecho sumas de dinero destinadas a becas de estudio para alumnos que debían concurrir a un centro de día”.
Ese centro estaba ubicado junto a una casaquinta del cantante Piero, en la ruta 4 y la calle Corrientes de la localidad de Los Cardales, partido de Exaltación de la Cruz.
La denuncia fue formulada por la entonces subsecretaria de Minoridad, Cristina Elsa Tabolaro, quien advirtió la existencia de un convenio entre el Ministerio de Desarrollo Humano y Trabajo bonaerense y la Fundación Buenas Ondas con el cual se “le otorgaban a la institución cuarenta medias becas mensuales destinadas a la atención de niños y adolescentes en situación de riesgo social”.
Según la denuncia, Tabolaro realizó diversas inspecciones en la Fundación Buenas Ondas y constató “la ausencia de los menores respecto de los cuales se habían otorgado las becas”.
Además, los fiscales dijeron que los imputados “obtuvieron los datos personales de los menores”, con los que “luego confeccionarían las planillas de rendición de cuentas presentadas en el Ministerio. Esos chicos nunca asistieron como alumnos al establecimiento”.